Juan Gonzalo Angel Restrepo nos habla de la economía Colombiana

Economia

La economía colombiana tiene todavía márgenes para adoptar una política anticíclica más activa, si se complica la situación internacional.

Y más aún, debe hacerlo.
Habrá un beneficio neto, casi automático que será la corrección parcial de la sobreevaluación del peso y que las autoridades económicas no han abordado.
Aparte de esto, es posible reducir las tasas de interés y hacer algún plan de gasto público para ayudar a mantener la demanda agregada.
Yo creo que el Banco de la República tiene márgenes y debe utilizarlas para tener políticas importantes de expansión monetaria y crediticia.
Y creo que tiene más margen que el Gobierno. Pero de todas maneras creo que la deuda pública colombiana es muy sana y por lo tanto podría adoptarse una política anticíclica.
Frente a qué tan blindada está nuestra economía, yo creo que hay dos escenarios:
Un primer escenario es si se mantiene la situación actual, que es compleja, pero no de colapso. No tiene muchos efectos adicionales a los que ya ha venido teniendo.
La situación complicada se da si en particular el colapso de Grecia desencadena una crisis mayor en la zona euro. Y ese sería un escenario de crisis mundial y no solo europea, con mayor repercusión obviamente en Colombia.

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Tecnología agrícola de punta para Colombia

Tecnología agrícola debe ser mejorada para aumentar competitividadLos crecientes acuerdos económicos con otras naciones han obligado a Colombia a mejorar su tecnología agrícola.

La inversión en materia agrícola es fundamental para el desarrollo colombiano. En medio de un país que asume nuevos retos comerciales y una infraestructura que se queda corta, comparada con las nuevas necesidades, es vital que se den recursos para el sector agrícola.

Es por eso que el Ministerio del Medio Ambiente, en cabeza deGabriel Uribe, otorgó recursos alsector ganadero, que superan los 50 mil millones de pesos. La zona que más se va a ver beneficiada será la Sierra Nevada de Santa Marta y el pie de monte llanero.

La buena nueva para el sector, la dio el Ministro en el Congreso Nacional Ganadero que, además, resaltó que la cifra fue otorgada por el Reino Unido a Colombia a través del Fondo Internacional para el Cambio Climático.

Tecnología agrícola debe ser mejorada para aumentar competitividadA parte de la inversión agrícola, es necesario educar a las personas que laboran en el campo.

El dinero entregado deberá usarse en el desarrollo de proyectos agrícolas y pecuarios de bajo impacto forestal para nuestro país.

La iniciativa debe ser aprovechada, por los ganaderos para aumentar su productividad eincrementar simultáneamente la calidad del agua, los suelos y otros servicios ambientales.

Además traerá beneficios climáticos los Sistemas Silvopastoriles, los cuales también contribuyen a reducir la pobreza, a generar un crecimiento verde rural, a promover el bienestar y los derechos de las comunidades indígenas y locales, y a salvaguardar la biodiversidad y los servicios ecosistémicos.

Esta donación llega en un momento crucial. Los sectores ganaderos le apuestan a abrirse a nuevos mercados como el de Estados Unidos, país con el  que el Tratado de Libre Comercio ya está en vigencia. Igualmente, es elemental, que junto con la inversión en infraestructura se les brinde estudios a las personas que van a empezar a manejar todos estos equipos. De nada serviría tener tecnología agrícola de punta sin tener quién la maneje de manera eficaz, para tener un óptimo rendimiento.

 

INVERSIÓN EXTRANJERA Y TRATADOS DE LIBRE COMERCIO, DEBATES QUE SE VAN QUEDANDO SIN CONTENDOR

La realidad muestra que los tratados de libre comercio, la inversión extranjera y la propiedad privada son opciones, incluso, para países comunistas. ¿Estamos preparados en Latinoamérica?

Los argumentos presentados por aquellos que están contra la apertura de fronteras para consolidar el actual modelo de globalización económica, y con ella la inversión extranjera directa,  van perdiendo fuerza poco a poco. Basta con mirar a China como la segunda potencia económica mundial para darse cuenta de ello. El grande asiático, considerado una de las cunas del comunismo, puede entenderse hoy, aunque suene contradictorio,  como uno de los países más capitalistas del mundo y, al parecer, su estrategia ha funcionado.

Desde que entró en el modelo capitalista en 1978 las cifras en China parecen imparables. Su crecimiento económico ha tenido un promedio del 9 por ciento anual, su clase media ha aumentado en un 20 por ciento cada año y se espera que para 2020 esta cifra se multiplique, esto, aunado a la cifra de población rural que cayó de 94.22 millones a finales de 2000 a 26.88 millones en el cierre de 2010. Cada vez más teóricos, periodistas y organismos internacionales parecen haber caído rendidos ante el “milagro chino”.

En Colombia no es difícil encontrarse con algunos admiradores del alcance que ha tenido China y, por ende, de los beneficios comerciales que traen acuerdos internacionales.  Juan Gonzalo Angel Restrepo, por ejemplo, es uno de los que defiende vehementemente la apertura de fronteras y la inversión extranjera. Él, un empresario con negocios en sectores tan disímiles como la televisión y la producción de búfalos, cree que son más las oportunidades que las desventajas las que brinda la inversión extranjera: “Uno de los graves errores que cometió nuestra Región Andina, cuando se creó el Pacto Andino en la postguerra, fue acordar lo que se llamó “El Acuerdo de Cartagena”, donde influenciados por teorías económicas de izquierda de la CEPAL, se restringía entre otras cosas,  la inversión extranjera y además se cerraban las fronteras comerciales hacia los grandes
bloques económicos europeos y norteamericanos. Algunos países del Sureste Asiático fueron más acertados, abriendo sus mercados, lo cual atrajo inversión y motivó un desarrollo acelerado de sus economías, hoy en día han reducido drásticamente  la pobreza y el subdesarrollo, firmas de tratados de libre comercio y nuevas políticas de apertura, como  darles garantías de estabilidad a la inversión extranjera, es una política que aunque acertada llega con un retraso de 30 años.

Los más críticos con el modelo globalizador, arguyen que de continuarse con la política de inversión extranjera se acabará con la industria local, se quebrarán las pequeñas empresas y nos estancaremos en el papel de países exportadores de materias primas. Por otra parte, defensores como Juan Gonzalo Angel Restrepo, afirman que la apertura de fronteras producirá mayor competitividad, lo que redundará en ganancias para los consumidores tanto en precio como en oferta, además afirman que en un mundo globalizado hay que entrar a hacer parte de dicho modelo. “ Aunque algunos empresarios de ciertos sectores están preocupados con el TLC, porque les toca competir en condiciones de inferioridad, y es posible que algunos salgan del mercado, en líneas generales, el bienestar general será mayor, en especial en cuanto a creación de nuevos empleos”, agrega Ángel.

¿Todos ganamos?

Frente al pesimismo que despierta la inversión extranjera en algunos sectores, se encuentra el optimismo que se respira en otras partes. Juan Gonzalo Ángel Restrepo, y su negocio de la televisión, es una muestra de ello. Sus inicios en la televisión por cable estuvieron relacionados con China: “Todo se originó por la fibra óptica. Mientras en Estados Unidos un acoplador de fibra óptica costaba unos 56 dólares, en China no me costó más de 3. Con una calidad más que aceptable, logré generar una estrategia comercial que me permitió cablear unas 120 ciudades de Colombia y promover el desarrollo de las telecomunicaciones”. Según Ángel, China permite un abaratamiento y ahorro sin igual de los costes, coyuntura que sin duda se debe aprovechar tal como lo hizo en su momento.

Para bien o para mal, lo cierto es que el modelo económico capitalista, fortalecido por la globalización, hace cada vez más difícil que países, empresas, gobiernos y ciudadanos estén encerrados en sus propios contextos. El dinamismo de las comunicaciones, de los medios de transporte y de los flujos de capital cada vez genera, por no decir obliga, a que se sumen más países a la larga lista participantes en tratados y negocios internacionales. China es una muestra excepcional y contradictoria de ello, hasta ahora es exitosa, habrá que esperar si el resto del mundo, y para nuestro interés, Colombia, logra milagros tan sorprendentes como el asiático.